La natación para bebés o matronatación favorece la estimulación de los bebés. La actividad en el agua estimula el desarrollo de la motricidad del bebé y fortalece la relación con los padres. Debe iniciarse a partir de los seis meses de edad, cuando el sistema inmunológico del bebé se encuentra más desarrollado. Esta actividad podría definirse como una experiencia afectiva, recreativa, placentera y estimulante.
El objetivo más importante de esta actividad, como ya habíamos mencionado, es el reforzar el vínculo de amor y confianza entre la madre y el bebé, haciendo que ambos compartan una experiencia original, única e irrepetible, fortaleciendo la relación afectiva y cognitiva entre bebé-mamá-papá.
A tener en cuenta: el padre o la madre que acompañe al bebé deberá en todo momento estimular, felicitar y festejar todo lo que el bebé haga, refiriéndome a que los padres son quienes estimulan a sus hijos a la realización de los ejercicios. Ejemplo: “hay que pegar las figuritas en la pared”, el padre debe hablarle al bebé y motivarlo para la realización de dicha actividad, de esta manera se va a ir fortaleciendo el vínculo afectivo y a su vez el bebé a través de esta estimulación va a lograr tener más soltura en el ámbito acuático.
Padres principiantes: “todos los bebes se sumergen”, en un principio quizás les de “cosita” como suelen decir, pero no deben mostrarle en ningún momento miedo al bebé, si el padre le demuestra temor al bebe este lo absorbe (lo incorporan) y más les va a costar lograr adaptarse al medio ambiente acuático.

